Mínimo para hacer la declaración de la renta en 2016

Todos sabemos que la normativa del IRPF sufre cambios todos los años con la aprobación de los Presupuestos Generales del Estado, y este año no es una excepción, aunque en lo que se refiere a las cuantías mínimas por las que estamos obligados a presentar la declaración de la renta en 2016, correspondiente a los ingresos y rentas obtenidos a lo largo del año 2015 no hay variación alguna.

Como hemos comentado otras veces, son sujetos pasivos del Impuesto de la Renta de las Personas Físicas todos aquellos  ciudadanos que hayan tenido su residencia fiscal en territorio español durante 2015, simplificando el concepto, tienen que presentar la declaración quienes hayan residido en territorio español más de 183 días dentro del año. No obstante, aunque seamos residentes, en función del tipo de rendimiento obtenido existen unos importes mínimos a partir de los cuales hay que presentar el IRPF. Vamos a tratar cada uno por separado.

Rendimientos del trabajo.

Si a lo largo del año hemos tenido un solo pagador y nuestra remuneración bruta anual no ha llegado a 22.000 euros no tendremos que hacer declaración. Si hemos tenido más de un pagador (aquí se incluiría, entre otros, la prestación por desempleo), y la suma de los ingresos brutos que hemos percibido del segundo y siguientes pagadores no llega a 1.500 euros, el límite sigue fijado en 22.000. En caso contrario, es decir si nos pasamos de esos 1.500 euros, nuestro mínimo para realizar la declaración de la renta por ingresos del trabajo baja a 11.200 euros.

Además nuestro límite para presentar el IRPF queda fijado en 12.000 euros en estos casos:

* Si nuestros ingresos proceden de pensiones compensatorias en caso de separación o divorcio. También se incluyen las pensiones por alimentos a los hijos que paguemos voluntariamente. Las estipuladas en virtud de sentencia judicial están exentas, y por tanto no se tienen en cuenta a la hora de fijar el límite.
* En caso de que obtengamos rendimientos que no deban llevar retención, por ejemplo, pensiones que nos pagan desde el extranjero.

Rendimientos del capital mobiliario.

Si nuestros ingresos proceden exclusivamente de intereses de cuentas, depósitos, valores de renta fija, o de ganancias procedentes de fondos de inversión, premios en sorteos, concursos o juegos, y similares, y que estén sometidos a retención, no tendremos que hacer el IRPF si sumando todos estos conceptos no llegamos a 1.600 euros. Como novedad a tener en cuenta para hacer la declaración de la renta en 2016, se ha eliminado la exención por dividendos de acciones, que antes sí estaba contemplada.

Si obtenemos nuestros ingresos como consecuencia del rendimiento de Letras del Tesoro y subvenciones para la compra de viviendas de protección oficial o de precio tasado, el límite, sumando ambos conceptos, se sitúa en 1.000 euros.

En cualquier caso, que no estemos obligados a presentar la declaración de la renta, no quiere decir que no tengamos derecho a que se nos practiquen las deducciones que legalmente nos correspondan o a que nos devuelvan el exceso de las retenciones practicadas. Nuestro consejo es que, llegado el momento, revisemos el borrador de la declaración de la renta, y si nos sale a devolver lo presentemos.